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Rosa Ayala, ideóloga del Mes de la Herencia Dominicana

Porcivcmultimedios

Feb 20, 2024

ENTREVISTA EXCLUSIVA

Quien introdujo la idea de realizar el Mes de la Herencia Dominicana en Nueva York, fue una mujer, versátil, entusiasta, emprendedora, Rosa Ayala fue pionera del establecimiento de una celebración que actualmente ha rebasado fronteras.

Rosa Ayala nació en la provincia de La Vega Real, ciudad culta y olímpica de República Dominicana y emigró a Nueva York un 4 de abril de 1979. Desde entonces se ha destacado por su gran entusiasmo, su iniciativa y su deseo de superación. Cuando supo de la celebración del Mes de la Historia Negra en la escuela de sus hijos, se le ocurrió establecer una celebración propia para la creciente comunidad dominicana de Nueva York.

Rosa ha ejercido diferentes funciones y cargos, entre ellos, durante más de veintidós años fue vicepresidente de la Gran Parada Dominicana del Bronx, la mayor expresión pública de la diversidad cultural del país caribeño en el llamado condado de La Salsa, donde radica desde que emigró a la ciudad y en donde ha criado a sus dos hijos, que le han convertido en abuela de nueve nietos.

Rosa Ayala es versátil y ha ejercido innumerables funciones, siendo entre otros directora de la Casa Cultural Dominicana. También ha realizado innumerables emprendimientos, incluyendo la venta de helados y nos dice que “le gusta evolucionar según el tiempo”. Ha colaborado en diferentes organizaciones e instituciones, incluyendo desde agencias internacionales hasta dependencias de la ciudad.

Rosa Ayala, asistente ejecutiva de United Bodegas of America, entidad con la que está desde su establecimiento, en esta gráfica de archivo, tercera de Der. a Izq, durante la visita de Doris Nouel Martínez, ministra consejera de la Embajada Dominicana en Washington DC.
Rosa Ayala, asistente ejecutiva de United Bodegas of America, entidad con la que está desde su establecimiento, en esta gráfica de archivo, tercera de Der. a Izq, durante la visita de Doris Nouel Martínez, ministra consejera de la Embajada Dominicana en Washington DC.

Ha estudiado Ciencias y letras y ha realizado innumerables cursos y seminarios. Fue auxiliar del Departamento de Policía de Nueva York durante dieciséis años, estudió secretariado ejecutivo en la Universidad del Bronx Community College y tiene estudios en Teología y Relaciones Internacionales.

Rosa Ayala.
Rosa Ayala.

Rosa es parte de United Bodegas de America desde su establecimiento y se desenvuelve como asistente ejecutiva de este gremio, que congrega a miles de negocios que se encuentran en todos los barrios de la ciudad de Nueva York. Dialogamos sobre su iniciativa de celebrar un mes entero a su país natal.

¿Cuándo fue la primera celebración del Mes de la Herencia Dominicana?

–  Fue en 1998, en una cafetería de la calle 28 y Broadway de Manhattan, de propiedad de la familia del actor Raúl de Juliá, a cuya viuda conocí en la gobernación de Nueva York.

¿Cuál fue la motivación para iniciar esta celebración?

– Me vino la idea de instaurar el Mes de la Herencia Dominicana en 1987 y al llegar a la Gran Parada Dominicana del Bronx en 1995 ya pensaba en ayudar a la gran comunidad de mi país de origen y a la comunidad latina en Estados Unidos y así surgió la idea de establecer esta celebración y crear una plataforma para el Mes de la Herencia Dominicana.

Cuando llega la fecha del 21 de enero, para nosotros los dominicanos, la celebración de la Virgen de Altagracia, que es la Patrona de República Dominicana, es importante y yo elegí esa fecha para iniciar la celebración del Mes de la Herencia Dominicana y para terminar tenemos como referente nuestra independencia.

¿Qué autoridades ayudaron al establecimiento de esta celebración?

– Esta celebración la comenzó durante la gestión del gobernador George Pataki, cuando era alcalde Rudolph GIuliani, con la ayuda de la oficina de Derechos Humanos de la ciudad de Nueva York, en donde era directora la Sra. Sara Vidal. Lo realizamos conjuntamente con el Consulado de República Dominicana, entonces encabezado por el Sr. Bienvenido Pérez.

¿Cómo comenzó la celebración?

– Cuando comencé a hablar con las autoridades para realizar el Mes de la Herencia Dominicana me reuní en el consulado dominicano y le comunique al cónsul Pérez, la idea de establecer la celebración del Mes de la Herencia Dominicana y él no tenía idea, pero sugirió trabajar con la encargada de protocolo del consulado, la Sra. María Richardson, una gran amiga que vive en Nueva York y es una gran empresaria y emprendedora.

Con María Richardson conseguimos reunir alrededor de tres mil firmas, incluyendo a agrupaciones dominicanas de todos los condados de la ciudad, incluyendo Brooklyn, Queens, Staten Island,  Manhattan, El Bronx y con dominicanos residentes en Boston Massachusetts, Pennsylvania, Connecticut Rhode Island

¿Algún hito en el proceso de establecimiento del Mes de la Herencia Dominicana?

– Durante la gestión del presidente George H.W. Bush padre, conjuntamente con Fernando Mateo y con respaldo del gobernador George Pataki, llevé la celebración del Mes de la Herencia Dominicana a la Casa Blanca. Ahí se comenzó a celebrar con los Bush, pero después, durante la gestión de Bush hijo ya no se realizó, pero se continuó celebrando el Mes de la Herencia Dominicana con el presidente Obama.

En el 2010 el ex senador del Estado de Nueva York, Rev. Ruben Díaz, me ayudó a establecer oficialmente en el Congreso y en el Senado de Estados Unidos, el Mes de la Herencia  Dominicana. Se realizaron celebraciones en el zócalo en la capital del estado, en Albany y unos cincuenta y seis legisladores en el Senado firmaron la oficialización de la celebración del Mes de la Herencia Dominicana a nivel estatal.

¿Cómo se siente ahora que es una celebración internacional?

– Eso uno debe sentirlo  en la sangre, en la piel, en todo su ser, porque es algo emocional, espiritual y sabemos que estamos dejando un legado a toda la comunidad internacional, su herencia, su cultura.

Un mensaje final.

-Es muy importante para los latinoamericanos de todas las nacionalidades, que inculquemos e instruyamos a nuestras familias, hijos y nietos, para que se mantenga la historia, costumbres y tradiciones de nuestros países de origen, como lo hacían nuestros ancestros, para que tengan nociones de cómo mantener sus raíces, saber cómo expresar en este tiempo presente, del siglo XXI, lo que somos y hemos heredado.

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